martes, 8 de febrero de 2011

Dia 4

No importa cuantos despertadores suenen, yo me voy a levantar, apagar cada uno de ellos, y volver a dormir. Eso si, cuando los gatos tienen hambre son diez mil veces mas potentes que un millon de relojes sonando. Así que me levante y fui a servirles su comida, dispuesta a volver a mi cama rápidamente, pero no... cientos de hormigas habían invadido sus platos. Chau sueños.
Mar de detergente y agua, se formaban océanos, y tantas hormigas naufragas.
Tragedia.
En estos días no vi cucarachas, pero si vi a una araña en el baño, justo en la pared donde esta la ducha. Me da miedo bañarme, y no tengo raid. Ruego que la araña diga: che me aburrí de estar acá. Y se vaya a otro lado en donde no pueda verla.
Puede alguien venir a barrer las esquinas del techo donde hay telarañas? No tengo el valor suficiente para limpiar esas zonas.
Llovía, sonaban Hendrix y Janis, yo me sentía en Woodstock.