Elefantes. Un millón de elefantes, como palabras apretujadas en una oración.
Ellas dicen y me rio.
Un millón de elefantes suben por mi espalda, trituran todo lo que tengo adentro, lo pisotean y no va quedando nada.
Un millón de elefantes se duermen en mi pecho, como si fueran gatitos que ronronean y duelen... tanto.
Y vos no estas en ningún lado, los elefantes te van comiendo y no me dejan ningún recuerdo.
Por mas que salte, por mas que llore, grite, rasguñe, dibuje, intente.. por mas intentos vos no estas en ningún lado, ya no vas a estar nunca mas en ningún lado ni siquiera en mi.